Lo que me engrandece y complementa

Si hay algo que me llena y complementa totalmente dentro de las actividades que hago, lejos, son scout y practicar el deporte más lindo del mundo, el fútbol.

Hace unos 7 años aproximadamente, se me ocurrió la idea de inscribirme en un grupo scout, a si que decidí inscribirme en el grupo De la Salle Hno. Juan Michelis, pero la idea no era ir solo, a si que convencí a algunos amigos de mi curso, para que me acompañaran en esta nueva experiencia, a lo que accedieron, pero hoy en día, el único sobreviviente de ese grupito, soy yo. Recuerdo que mi primer día en scout fuimos a ver y ayudar a la gente de un campamento, que hoy en día no existe, pero recuerdo que quedaba cerca de la sede del club deportivo Talca National, me acuerdo también que fui a scout con mi prima, mi “hermanita” Vicky y mi hermano Migue, pero él no podía estar en el grupo porque era muy chico para pertenecer, aparte no sabia leer ni escribir, así que mi hermano no me pudo acompañar en esta nueva aventura. Algunos de los miembros de la Manada Seeonee a la cual yo me venía integrando, recuerdo que se encontraban los hermanos Ewertz, (Felipe y Benjamín), Tomas Chadwick (Tomacho) y mis grandes amigos, que hasta el día de hoy siguen en scout Juan José y Javier Casanueva.

Mi primer campamento fue en la región de la Araucanía, en Conguillio, Parque los Paraguas, ahí me ocurrieron varias anécdotas, como la vez en que la Manada y la Bandada, tuvieron su noche de terror, donde cada unidad debía inventar su propia historia de terror, como las dos historias, ya sea de golondrinas y lobatos fueron bastantes “fomes”, los jefes de manada, que en ese momento eran Héctor Mora, Juan Esteban Pérez, Federico Thumn y José Ignacio Moretti nos sorprendieron con las historias de terror que les pasaron en campamento, como la de los pelos unidos, que significaban reunión de brujas, la del tropero que se aparecía en los fogones y la última que nos contaron fueron la de los piedrazos que recibió la Manada en un campamento de Invierno, donde hasta el día de hoy, no se sabe quien fue, la cosa es que mientras terminaban esa historia, a un lobato, Eduardo Ramírez, le llego un piedrazo en la oreja derecha, provocando el miedo de las dos unidades las cuales salimos arrancando del fuego, para ir a llorar “defecados” de miedo a nuestra carpa, fue tanto el miedo de esa noche, que nadie quería salir afuera de la carpa, por lo que a la mañana siguiente, yo me despierto y siento un olor no muy común en una carpa, sigo oliendo, y digo..- Hay olor a pichi…, y Juanjo Casanueva se da vuelta hacia su derecha y ve que en la esquina de la carpa, había una enorme posa de orina, provocando la repugnancia de toda la Manada, los cuales tratábamos de averiguar quien fue, lo malo que hasta el día de hoy no se sabe quien fue ese delicadito, aunque yo tengo mis serias sospechas.

Otro campamento que recuerdo muy bien fue mi paso a Tropa, el cuál lo hice con mi gran amigo Juan José Casanueva, me acuerdo que el día que llegamos al Rotary, hicimos una pelea de almohadas con las golondrinas en el segundo piso del refugio, después no volvimos a jugar ese juego porque las jefas de Golondrinas se enojaron, porque los lobatos dejamos llorando a la mayoría de las golondrinas.

Lo otro que me acuerdo fue que después del paso, me lo lloré todo junto con Juanjo ya que nos daba pena ver a la Manada jugando con nieve mientras nosotros, los nuevos troperos debíamos limpiar el Rotary.

Mi segundo campamento por Tropa fue en el de Camping las Lajas, en Vilches, recuerdo que con Juanjo, nos mandaron a hacer una letrina, nos dijeron que tenía que ser un poco alejado del lugar de campamento, donde no te viera nadie, a si que nos conseguimos una pala y partimos en busca de el lugar acertado, no había ninguno con las características indicadas, caminamos, caminamos y caminamos hasta encontrar un lugar plano, donde no te iba a ver nadie mientras liberabas a Willy, lo único malo del lugar, fue que se encontraba en el fondo de una gran pendiente, Juanjo me dijo, no importa, de ahí hacemos una mejor entrada, Juanjo me paso la pala, y empezó a descender, pero no se dio cuenta que la tierra de este lugar era bastante resbaladiza por lo que se cayó y si no es por un árbol que alcanzó a agarrarse, quizás que le hubiese pasado, luego yo también descendí, pero con más cuidado, salimos de ese lugar, nos rehusamos a seguir haciendo la letrina, volvimos a centro de campamento, y Juanjo partió a su patrulla a contarle lo que le había pasado, y empezó a mostrar las heridas de guerra que le quedaron de esa caída.

Hoy en día sigo siendo scout, soy miembro de la Ruta Rucahuenui, y número fijo para ser dirigente xD, aunque no quiera, jajaja. Últimamente he estado un poco intermitente ya sea por cosas del colegio o simplemente porque no tengo tiempo, pero el amor y nostalgia que le tengo a este movimiento no se puede olvidar, y obviamente tampoco puedo sacar de mi mente a mis grandes amigos que he hecho en este lugar, como Juanjo Casanueva, Eduardo “Mota” Valdés, Lorenzo Verdugo, Sebastián “Fumy” Espinoza, Sebastián “Fraile” Casanueva, Javi Inzunza, Cony Parada, Mº Jesús Vilas, Kote Salazar, Belén Rivera, Vale Pekitas, la Espe, la Eli y mi hermanita la Vicky. Por lo mismo nunca me olvidare del lema que me hacen repetir cada día que voy a esta actividad, el cual dice, una vez scout, siempre scout.

Mi otro gran amor es el deporte mas practicado, conocido y lindo en el mundo, el fútbol. Este gran deporte lo empecé a practicar mas o menos a los 6 años, muy influenciado por mi padre que me hacia ver los partidos de la Selección Chilena y mi profesor de Educación Física, el señor Enrique Castaña Espinoza quien le dio un sentido a la inteligencia, viveza, rapidez y motricidad que demostraba en sus clases. Gracias a ellos y a su apoyo empecé a practicar este deporte, el cual me ha traído grandes alegrías, pero a la vez también desilusiones y rabietas.

Para mí, el fútbol sin lugar a dudas es el deporte mas lindo que existe, no hay ninguno que se le parezca y que me haya cautivado como lo ha hecho el fútbol, también me gusta el tenis y el rugby, pero el sentimiento y amor que le tengo a este deporte no se transa. Si tuviese que hablar de mi ídolo en este deporte, podría nombrar a muchos, pero por sobre todos los demás, hay 4 jugadores que me llaman la atención, ya sea por su calidad de persona o forma de juego. En primer lugar, mi ídolo, esta palabra para mí abarca muchas cosas, dentro de ella están la calidad de persona, sus cualidades y también sus logros, por ello, mi ídolo es Iván Zamorano, ya que es hombre humilde, sencillo, inteligente y luchador. Los otros tres jugadores que me encantan son Matías Fernández, Jorge Valdivia y Alexis Sánchez, debido a que me fascina su forma de jugar, de enfrentar a los rivales y representan muy bien la actitud con la que hay que entrar a una cancha.

Si tuviese que definirme como jugador de fútbol, podría decir que soy un volante de creación aguerrido, talentoso, luchador, me encanta lucirme con el balón, pasarme rivales, dar asistencias y por sobre todas las cosas ganar y anotar goles, en jerga futbolística, un pichanguero total.

Si bien es cierto, nunca he jugado en un club deportivo, pero no me han faltado las ganas de pertenecer a uno, aparte, mucha gente me han tratado de meter a alguno, pero por “equis” motivos no se ha concretado.

Hoy en día, soy seleccionado de mi colegio, juego de volante de creación en un esquema 3-3-1-3, y gracias al apoyo de mis compañeros y mi entrenador, el señor Juan José Mejías, he logrado consolidarme como titular en el puesto que me gusta jugar. Aparte del colegio, obviamente sigo jugando las típicas pichangas con los amigos, generalmente el sábado es el día del partido, por lo que durante toda la semana espero aquel día, para poder compartir un partido de fútbol y por sobre todas las cosas un momento alegre junto a mis amigos. 

como t acuerdas de todo esoo!!!  yo no me acuerdo de nada jaja

agregame a msn!!

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